Yo solo soy el gobernador

Jorge Ortega.-

Me imagino al pequeño Samuel, en sus años mozos. Una mañana de domingo, sudando después de haber tenido que pasar 4 horas en el campo de golf haciendo de caddie para su padre. Tumbarse en el sillón del salón de tele y navegar por los cuatrocientos canales de la programación para detenerse en el 5, y disfrutar de su programa favorito “La familia P. Luche”. Risueño ante los diálogos de Derbez y esperando el tan ansiado momento en que saliera a cuadro su personaje favorito, Excelsa, y dijera su icónica frase – “Sho solo soy la sirvienta” – para revolcarse por el suelo entre risas y euforia … Los años han pasado, y quien fuera un niño al crecer se convertiría en abogado, influencer, senador y posteriormente gobernador de Nuevo León.

Estas semanas el ahora gobernador ha recibido críticas y “mentadas” de sus gobernados debido a la falta de agua y luz en la entidad y, recordando la emblemática frase de Bárbara Torres, inculpó de las deficiencias a CONAGUA y la CFE, respectivamente, pues él solo es el gobernador. No sin antes recordar que la falta del vital líquido no se debe a él, sino a su antecesor, el “Bronco”, Jaime Rodríguez Calderón. Pareciera que entre sus dos doctorados y a lo largo de su vida escolar al emencista le hizo falta atender algunas clases de civismo, pues imaginó que su encargo le conferiría dirigir y mandar sin tener que soportar los reclamos de sus ciudadanos, que han ido escalando, a lo largo de su administración.

Con todo y su célebre frase de campaña, el “ponerse león” no se le da bien, pues ha demostrado ser poco tolerante con la crítica. Por más que diga que “aguanta vara”, la verdad es que el félido tiene la piel bastante delgada. Las manifestaciones y las críticas directas parecen afectarle mucho más que los comentarios negativos de TikTok que lo llevaron hasta su puesto, y a menos de un año de gobierno su fastidio se empieza a notar. Hace poco más de un mes presentó una iniciativa para establecer una multa, e incluso una pena de cárcel de hasta 36 horas, para quien osará faltarle al respeto o le desobedeciera. Que poca… vara aguanta.

El estado sumido en una ola de feminicidios, siendo la segunda entidad donde es más frecuente este delito, con 34 tan solo en este año (al 30 de abril) y la falta de resolución del caso de la joven Debanhi, quien perdiera la vida el pasado 9 de abril, recalcan la falta de gobierno de Samuel García. La incapacidad del mandatario estatal es clara y la población ha comenzado a lamentar su elección e incluso a pedir su renuncia en las redes sociales.

Gobernar no le ha resultado tan sencillo como volverse “viral» o conseguir “likes” y la presión aumenta para el gobernador al que le urge entregar resultados pronto. Hoy su futuro en la política nacional brilla menos que los tenis de la primera dama nuevolense; y la realidad le ha recordado a la población los peligros de elegir a candidatos basados en su popularidad de redes. Esperemos esta tendencia acabe pronto.

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