Médicos a la calle

Dante Pinal.-

Poco duró la promesa del gobierno federal de no despedir a médicos y menos a los que trabajaron con ahínco para para enfrentar el coronavirus, o de los que fueron contratados ex profeso para atender a miles de contagios desde el inicio de la pandemia en marzo de 2020.

Antes de aparecer el COVID-19, previo a crear el Instituto de Salud para el Bienestar, INSABI, el primer mandatario criticaba que el país tenía un faltante de casi 123 mil médicos generales y 72 mil especialistas, para cumplir con la norma internacional de contar con más de 393 mil galenos y culpaba a a las escuelas de medicina que rechazaban a estudiantes que deseaban ingresar a la carrera.

Era el año 2019 cuando Lopez Obrador expuso que el sistema de salud en el país se encontraba peor que el educativo y que la anterior administración le “había entregado un estado en el pleno abandono”.

Con bombo y platillo señalaba que el INSABI sustituirá las funciones del Seguro Popular, garantizaría el abasto de medicamentos, equipos avanzados y material de curación, especialmente en centros de salud y hospitales rurales.

Anunciaba la desaparición del cuadro básico de medicamentos, no permitiría la corrupción en la compra de fármacos y garantizaba el derecho a la salud para todos, porque “no podría haber mexicanos de primera, segunda o tercera”.

Quién se iba a imaginar que julio de 2019, sería el anuncio que más afectaría al sector salud del país en toda su historia. A dos años y medio no solo no existe abasto de medicamentos en los hospitales del sector salud, la población de menores recursos reprochan la desaparición del Seguro Popular. Sectores de la sociedad consideran al INSABI como el peor organismo de salud, al margen de continuar con “mexicanos que siguen siendo de primera, segunda y de tercera” ya que siguen sin ser atendidos por los nosocomios federales.

Ahora el INSABI rechaza renovar sus plazas al personal médico que fue contratado para atender a miles de contagiados por el coronavirus. El mes de septiembre de 2021, el propio presidente prometía basificar a trabajadores que brindaron sus servicios en la pandemia y no cumplió.

A médicos de la Ciudad de México, ademas de deberles pagos de segunda quincena y aguinaldo, les informaron que no les renovarían sus contratos laborales a unos por falta de presupuesto y a otros porque contaban con otros trabajos.

Médicos, enfermeras y paramédicos acudieron al llamado de las autoridades de salud para hacerle frente al masivo contagio del COVID-19 en diversos hospitales del país. A horas o días, de presentarse una nueva ola de contagios masivos por la nueva cepa Ómicron, el gobierno federal simplemente no los reconoce e inicia una ola de despidos sin previo aviso.

Este es el gran reconocimiento que hace el gobierno a profesionales de la medicina quienes sin importar ser contagiados o incluso morir por el coronavirus, trabajaron hasta 72 horas de corrido, los premian con un cese masivo de sus funciones. Muy caro le costará al gobierno tomar este tipo de decisiones, primero critica, se dice heredero de la inmundicia en salud que dejaron otros gobiernos, contrata a trabajadores y después los despide como regalo por haber colaborado a atacar el virus del siglo. Así es la forma de gobernar de la 4T, que lástima.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Web construida con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: