Cuando no hay medicinas

Julián Andrade.-

La guerra entre las farmacéuticas y el gobierno la van perdiendo los pacientes. Esto es un hecho y sus consecuencias se irán agravando en los próximos meses.

La compra consolidada que el gobierno mexicano le encargó a las Naciones Unidas no funcionó y la mitad de los medicamentos (el 55%) no fueron adquiridos. Esto puede traer incontables problemas y la búsqueda de medicinas costará mucho más.

Una de las aristas más inquietantes de esta situación, son los niños con cáncer. El gobierno no ha podido solucionar el abastecimiento de medicamentos oncológicos y además ha entrado en conflicto con las familias de los pequeños. Es más, ayer las familias bloquearon accesos al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México para dejar claro que no están dispuestos a luchar y de hacer efectivo el derecho a la salud.

En diciembre pasado, en uno de los momentos más graves de la Pandemia provocada por el Covid-19, las medicinas más usuales comenzaron a escasear. El drama en el que se encontraban miles de familias hizo perder de vista que lo que estaba ocurriendo no era producto de la emergencia, sino de una situación provocada por malas políticas públicas.

Surtir recetas, desde ese momento, se convirtió en un peregrinar. Algunas de las empresas más importantes de punto de venta han optado por difundir los listados de productos agotados hasta nuevo aviso.

A ello hay que sumar, para colmo, el contexto internacional, donde las medidas para combatir el Covid-19, generaron una disminución de la producción de medicamentos, lo que terminó de complicar una situación que ye era explosiva.

El covid-19 llegó  a México en un momento en que el desabasto de medicamentos era ya una realidad y esto lo sabían en la Secretaría de Hacienda y en las dependencias encargadas de la Salud pública. Para ese entonces, la primera licitación internacional había fracasado, porque cambiaron las reglas del juego y establecieron condiciones imposibles de cumplir para los laboratorios.

Una de las modalidades que impusieron, con resultados catastróficos, consistió en desmantelar los acuerdos con las compañías encargadas de la distribución de los medicamentos que, como se sabe, requieren de un manejo cuidadoso y de condiciones técnicas que no cualquiera puede proporcionar. Esto motivo que muchas compañías optaran por no vender al gobierno mexicano.

En teoría se abriría espacio a laboratorios de China y de India, pero tampoco se entusiasmaron con precios muy bajos y condiciones imposibles y absurdas. 

Estamos en la antesala de otra oleada de contagios y los hospitales pueden ser sometidos a presiones importantes. Lo terrible es que se hará sin los insumos adecuados, porque no se adquirieron con la oportunidad debida. La Oficina de Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNPOS) no logró contratar productos como diclofenaco, clonazepam, ciprofloxacino, ceftriaxona,amoxicilina y propofol, de acuerdo al diario El Universal.

La idea en el gobierno era la de terminar con la supuesta  corrupción en el Sistema de Salud, pero lo que hicieron en realidad fue debilitarlo, acrecentado las dificultados.

Es probable que las malas conductas  persistan, porque el propio desbarajuste ha hecho que se tengan que hacer compras de modo directo y sin las licitaciones debidas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: