El PAN: ¿Empoderar ciudadanos o renegar de la política?

De abre el PAN a la ciudadanía y cancela la posibilidad de alianzas con el PRI. Con esas premisas quieren recuperar lo perdido, aunque hay múltiples obstáculos en el horizonte.

Julián Andrade.-

Para ser el anuncio “más importante en décadas”, el PAN quedó a deber, y lo hizo porque el eje de su propuesta, elegir candidatos por encuesta, es lo que ya hace Morena. 

La diferencia consistirá, en todo caso, en que los panistas aspiraban a un procedimiento mucho más abierto: ¿quieres ser candidato? Inscríbete y medimos tus posibilidades. 

En el fondo están optando entre popularidad y militancia, entre likes y doctrina. ¿Saldrá bien esto?

Es curioso como el propio panismo se envolvió en la crítica contra los políticos. 

En ese imaginario, quienes han dedicado su vida a los partidos, a ser diputados o senadores, no son ciudadanos, son otra cosa que ahora urge relevar por perfiles ajenos a esa lógica. ¿En serio?

El otro eje, es el que niega la utilidad de las coaliciones. En el PAN sostienen que la alianza con el PRI les salió muy cara, que la mitad de quiénes hubieran sufragado por ellos, no lo hizo por sus acuerdos con el tricolor. Vemos.

En realidad, PAN, PRI y PRD perdieron votos entre el 2018 y el 2024. A todos les fue mal, aunque los paganos fueron los perredistas, que se quedaron sin registro. 

Los panistas se quedaron sin 3 millones 479 mil 141 sufragios si se compara con el resultado del 2018, donde alcanzaron los 12 millones 610 mil 120 votos. 

Para los priistas ocurrió algo similar y les restaron 3 millones 878 mil 807 votos, ya que en el 2018 llegaron a 9 millones 289 mil 853 sufragios.

El PRD ya había resentido la baja en apoyos desde el 2018, pero para ellos la resta de 228, 964 sí resultó fatal. 

En el ámbito legislativo es otra historia, porque Morena y sus aliados obtuvieron el 54% del voto. Es decir, no son la mayoría que de modo incorrecto les proporcionó el INE y el TEPJF para llegar al 74% de las curules. En la calle es otra cosa y es donde sí importan las alianzas.

En el fondo, las explicaciones de la debacle de Fuerza y Corazón por México, hay que buscarlas en una mala campaña, en análisis deficientes sobre los planteamientos y en la ausencia de una estrategia que buscara, con eficacia, la persuasión de los indecisos. 

El líder del PAN, Jorge Romero, está convencido de que la ciudadanización y la lejanía de los antiguos aliados será suficiente. Ojalá le salgan las cuentas, porque es muy importante que prevalezca como partido potente y, sobre todo, con capacidad de disputar el poder. 

En todo caso, desde la sociedad, lo que habría que exigir es que se mantengan firmes en la defensa de la democracia, asunto en el que sí pueden deben hacer todas las alianzas posibles. 

Texto publicado en Forbes México el 24 de marzo de 2026.

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