Julián Andrade Ahora ya está restaurado, pero todavía a mediados de los años noventa del siglo pasado, el calabozo donde pasó sus últimos días el cura Miguel Hidalgo y Costilla era un agujero tétrico en el que vivían algunos murciélagos. Cuando lo recluyeron en abril de 1811, el lugar fungía como hospital militar y había... Leer más →