Sólo eres un hombre

Rubén Cortés.- En los desfiles que concedía Roma a sus emperadores tras el triunfo en una gran guerra, a la espalda del homenajeado (que iba parado sobre una cuadriga) un esclavo mantenía en alto una corona de laureles entrecruzados y tenía que repetirle una letanía en el oído: Respice post te! Hominem te ese memento! (¡Mira... Leer más →

Web construida con WordPress.com.

Subir ↑